EL COMPOST SE CONVIERTE EN UNA GRAN ALTERNATIVA

Actualizado: 2 de abr de 2020

El #compost o #compostaje es una pr√°ctica conocida por los agricultores que desde hace a√Īos, la usaban para el manejo de los residuos org√°nicos producto de la cosecha. Pero tambi√©n, para contribuir a la recuperaci√≥n de las propiedades productivas del suelo en la producci√≥n de alimentos. Hoy, cuenta con muchos seguidores en el mundo, por la posibilidad que brinda esta t√©cnica, para realizar de manera pr√°ctica el #reciclaje de los residuos org√°nicos que se generan diariamente en el hogar.


mas compost menos basura
La clave esta en compostar

El manejo de los residuos org√°nicos constituye hoy d√≠a un desaf√≠o para los pa√≠ses. Es un tema que paulatinamente va tomando importancia, y por su etapa temprana, ha carecido de rigurosidad por parte de las instituciones p√ļblicas y por ende, de importancia para sus habitantes. Conllevado a la proliferaci√≥n de graves consecuencias para la salud p√ļblica desde hace mucho tiempo.


Como consecuencia del desinter√©s social y el desconocimiento t√©cnico por parte de los gobiernos, el manejo inadecuado de los #residuosorg√°nicos se ha transformado en la ‚Äúmezcla perfecta‚ÄĚ para la propagaci√≥n de vectores contaminantes (roedores, insectos, olores, etc.) y que generalmente identifiquemos a los residuos org√°nicos con la ‚Äúbasura‚ÄĚ.


La expansi√≥n de enfermedades por el inadecuado manejo de los residuos org√°nicos conllevo a que por primera vez, la sociedad prestase atenci√≥n al manejo de la llamada ‚Äúbasura‚ÄĚ. Desde el comienzo, como soluci√≥n pronta al problema, se estableci√≥ que la medida m√°s eficaz era realizar el traslado de los residuos org√°nicos a los sectores perimetrales de los centros urbanos, aunque sin contemplar posibles externalidades del proceso o los da√Īos que esto podr√≠a acarrear.


De esta manera, los residuos orgánicos que generan las ciudades fruto de su actividad económica, se concibe como un tema prioritario que debe ser atendido. Sin embargo los procedimientos indicados para su tratamiento, eran recientes en Latinoamérica, no ocupaba un lugar importante en las agendas de los gobiernos y carecían de responsable alguno.

Para la década de los 70 se vislumbraban algunos procesos académicos de iniciativa privada y extranjera, que propendían por establecer algunos métodos técnicos sobre la gestión de residuos, pero era una profesión desconocida y para gran parte de la sociedad, era intrascendente profesionalmente, ya que el aprovechamiento de residuos a través del reciclaje, solo era valioso para unos pocos.


En espec√≠fico, en la ciudad de #Bogot√° para los a√Īos 80, empez√≥ a formular sus primeros pasos en las pol√≠ticas y procedimientos en la manejo de residuos. Aunque su respuesta se hizo sobre la marcha y no se aseguraba la realizaci√≥n de un tratamiento diferenciado por parte del operador del servicio de aseo, los inconvenientes no se hicieron esperar y determinaron un fracaso a corto plazo.


Con la constituci√≥n del primer botadero a cielo abierto, la ciudad iniciaba esta importante tarea. Le otorgar√≠an el mando de esta operaci√≥n a un particular, al que se le aseguro el acompa√Īamiento institucional por parte de la instituci√≥n encargada del tema ambiental. A pesar de las buenas intenciones institucionales y del operador, el desconocimiento t√©cnico en el tema y la poca preparaci√≥n, condujeron nuevamente a mayores impactos sociales y ambientales en los recursos naturales de los sectores cercanos. Es decir ‚Äúla cura resulto peor que la enfermedad‚ÄĚ.


Para el a√Īo de 1983, los procedimientos establecidos para la √©poca en el botadero El cortijo (loc. de Engativ√°) y Gibraltar (loc. de Kennedy)se salieron de control y provocaron una emergencia ambiental. La concentraci√≥n de gases y el inadecuado manejo de lixiviados fueron las causas de su cierre definitivo. El botadero se constituy√≥ en un foco de contaminaci√≥n directo para las fuentes de agua, un impacto negativo en el suelo, acumulaci√≥n de malos olores, etc. Que desato las quejas de habitantes y transe√ļntes del lugar. Para ese a√Īo eran dispuestas 2 toneladas por d√≠a.


La urgencia de reubicar el botadero y la imperiosa necesidad de replantear los procesos que reg√≠an el tratamiento de las ‚Äúbasuras‚ÄĚ en la ciudad no daban espera. La cantidad de residuos org√°nicos producidos cada d√≠a no paraba, pero los antecedentes previos, no incentivaron a que las instituciones ambientales formularan un nuevo escenario para la gesti√≥n de los residuos s√≥lidos y org√°nicos en el distrito capital.


Como medida de acci√≥n ante esta problem√°tica, se toma la decisi√≥n de trasladar la disposici√≥n de los residuos org√°nicos a las afueras del casco urbano. En el a√Īo de 1989, la apertura del nuevo botadero esta vez denominado Relleno Sanitario Do√Īa Juana (loc. de Usme), inicio con la adecuaci√≥n del terreno para que ingresaran los veh√≠culos, unos ‚Äúfiltros para captar los lixiviados y una veleta para el control de olores‚ÄĚpero es de resaltar que a√ļn no se pensaba en los impactos ambientales de su operaci√≥n como por ejemplo a las fuentes de agua, espec√≠ficamente para el rio Tunjuelito, principal fuente de agua cercana.


Por ende, no contemplar el manejo de lixiviados que generan los residuos orgánicos en su proceso natural de descomposición, sumado a la concentración y liberación continua de Gases Efecto Invernadero - GEI, fueron variables que nuevamente, no se contemplaron por las partes responsables en ese momento. Y aun hoy en día, no se atienden de manera adecuada y que se han constituido en factores principales de un problema global con incidencia local, conocido como el cambio climático (+).


Este escenario de improvisaci√≥n t√©cnica en la gesti√≥n de los residuos org√°nicos, a trav√©s del modelo de ‚Äúdisposici√≥n sin tratamiento de basuras‚ÄĚ, proporciono un antecedente para las administraciones de la ciudad. Mejorar los procesos y el fomento de esfuerzos institucionales por la promoci√≥n de la adecuada separaci√≥n en la fuente desde el hogar, con el inter√©s de contribuir a disminuir los vol√ļmenes de residuos que ingresan al Relleno Sanitario Do√Īa Juana. Pero a pesar de ello, la respuesta ciudadana no es la esperada. Para el a√Īo 2019, se registraron oficialmente m√°s de 6.000 toneladas al d√≠a, seg√ļn el informe 2017 de disposici√≥n final de residuos s√≥lidos.


A ra√≠z de este contexto, se hizo necesario abordar la gesti√≥n de los residuos org√°nicos como una problem√°tica com√ļn. Se plantea un enfoque m√°s participativo que invite a la ciudadan√≠a a jugar un rol activo y m√°s determinante. Las estrategias pedag√≥gicas institucionales, las organizaciones no gubernamentales comienzan a tomar un papel importante en la disminuci√≥n de los residuos que producimos diariamente (s√≥lidos y org√°nicos). Todo dirigido a generar conciencia sobre los beneficios de la separaci√≥n en la fuente.


Se inicia un proceso pedagógico que se viralizó como las 3R, mediante la cual, se generalizaron unas criterios importantes a la hora de hacer nuestro consumo y posconsumo diario dirigido a todos aquellos que desean incluir un enfoque de respeto y sostenibilidad ambiental a la relación ciudad y la naturaleza.


Este objetivo com√ļn, de hacer un llamado por desarrollar acciones conjuntas que conlleven a proteger el planeta, centro la atenci√≥n en realizar un viraje en el modelo lineal de producci√≥n hacia el aprovechamiento de residuos. Seg√ļn las cifras oficiales, el porcentaje de reciclaje en el pa√≠s se encuentra en un 17% (incluyendo s√≥lidos y org√°nicos) es decir, que socialmente no se logra interiorizar la necesidad de hacer una separaci√≥n en la fuente y peor a√ļn, no toma relevancia el desarrollo de una econom√≠a circular en el pa√≠s.


Esta tendencia ha conllevado a trasladar indirectamente la mayor carga de la protección ambiental del sector gubernamental al sector productivo de la economía, apelando al argumento de la obtención de incentivos tributarios por una desarrollar una adecuada responsabilidad ambiental empresarial. Realizar mayores esfuerzos desde lo particular para que juntos logremos disminuir los impactos al planeta.


Las acciones adelantadas por la sociedad civil demuestran que la soluci√≥n es una construcci√≥n colectiva, pero no se debe dejar de lado un factor importante, el compromiso de cada uno. No se desconocen, los valiosos insumos como el ODS 13, para permanecer con el objetivo claro de lograr un mejor planeta y m√°s a√ļn, para desarrollar acciones que prioricen estrategias m√°s integrales para lograr una adecuada gesti√≥n de los residuos. Pero a√ļn falta mucho camino por avanzar.


Es así como el fomento de la técnica del compost o compostaje en muchos países, se ha constituido en una gran opción para el sector económico, para la gestión de sus residuos e incentivar su reincorporación en el ciclo productivo. Los beneficios económicos, ambientales y sociales la respaldan como una excelente opción de bajo costo y practica para ser implementada en la gestión de residuos, con excelente resultados para el hogar o en la actividad económica. Respaldado nivel mundial por la ONU y la FAO.


Aunque de pronto se conciba que su correcto desarrollo demande conocimientos t√©cnicos o que solo es posible mediante procesos industriales, es una alternativa que hoy d√≠a tambi√©n se puede desarrollar en el hogar. Pero a pesar de que es una t√©cnica sencilla, es de aclarar que nuestro primer intento puede que no vaya a resultar como lo evidenciemos en los manuales o en tutoriales, pero es un proceso que con la pr√°ctica diaria podremos compartir con nuestros familiares, es como todo, ‚Äúla practica puede hacer al maestro‚ÄĚ.


Por √ļltimo, es inminente recordar la necesidad de desarrollar acciones con enfoque integral en la gesti√≥n de los residuos que producimos diariamente. Contribuir diariamente a un mejor planeta, desde el hogar o desde la empresa no representa que no se deba producir residuos por el contrario, significa pensar por un momento, en la pregunta ¬ŅAd√≥nde ir√°n a parar?

Como conclusión, debemos resaltar que es fundamental comprometernos con nuestros residuos orgánicos y su adecuada disposición final, tener presente que pueden convertirse en un gran factor de contaminación y por ello, incrementar los efectos del cambio climático. Teniendo esto de presente podremos disminuir su altísimo impacto social y ambiental en nuestros recursos naturales.


Finalmente, hacer un llamado que promueva la b√ļsqueda y confianza en el emprendimiento que diariamente trabajan por consolidar nuevas alternativas que nos facilitan la tarea de ser m√°s responsables con nuestros residuos diarios. Solo se requiere compromiso y tomar la decisi√≥n de hacerlas parte de nuestros h√°bitos.




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